miércoles, 28 de mayo de 2014

TERREMOTO DE 1970 YUNGAY

31 de Mayo de 1970: A las 3: 23 p.m. un violento sismo, sacudió el Monte Huascarán, provocando el desprendimiento de gigantescas cornisas de hielo que cayeron inicialmente en ángulo de 70 a 80 grados hacia lagunas glaciares causando un aluvión de 50 a 100 millones de metros cúbicos de masa morrénica lo que ocasionó la muerte de 22,000 Yungainos, borrando del mapa, la Ciudad capital de Yungay, sus distritos y barrios tales como Hongo, Aira, Armapampa, Shacsha, Nuevo Ranrahirca, Huarascucho, Chuquibamba, Caya, Utcush y Tullpa. Toda la avalancha viajo a través de 16 Km. bajando verticalmente entre 3,000 a 4,100 mts con una velocidad promedio de 280 Km. por hora.


Fue un domingo fatídico, donde murieron mas de 25 830 yungainos, prácticamente Yungay fue borrada del mapa. Sucedió a causa de un movimiento sísmico de 7.8 grados a las escala de Richter, Yungay había desaparecido en 3 minutos que para mucha gente fue muy difícil de sobrevivir, la cornisas del Pico Norte del Nevado Huascarán se desplomaron bloques de hielo, cayendo, cayendo a las faldas de la quebrada del Río Ranrahirca.

 

Éste desprendimiento causa el aluvión, trayendo en su camino rocas, piedras, lodo. Arrasando todo lo que encontraba a su paso, destruyendo completamente a Yungay. La masa aluviónica había llegado hasta el Río Santa, inclusive el aluvión llegó hasta la plaza de armas de Matacoto, que está en el lado Oeste de la Cordillera Negra.



El epicentro se ubicó en el Océano Pacífico en las costas de Chimbote y Huarmey a 200km. Mar adentro.


La ciudad está sepultada sobre un área de 550 000 m2.Al pie del Cristo Redentor se salvaron 92 yungainos, donde pasaron la noche y se escaparon por el lado posterior del cementerio, ese día se llevaba a cabo un matinée del Circo Verolina para los niños, se calcula que eran 300, de las cuales murieron 150 y se salvaron 150 niños quedándose huérfanos, la mayoría fueron adoptados por familias nacionales y extranjeras.De lo que era Yungay, sólo quedan 4 palmeras de los 36 que tenía la Plaza de Armas, 3 de ellas están muertas y 1 todavía vive.





El recorrido de la masa aluvionica fue 15 km. Que arrasó muchos pueblos en el trayecto, entre ellos la ciudad de Ranrahirca que por segunda vez fue arrasada, ya que el 10 de enero de 1962, también por la avalancha del Nevado Huascarán del pico norte, éste pueblo desapareció, muriendo más de 4000 personas.


Yungay fue una ciudad próspera, centro del comercio del Callejón de Huaylas, se concentró 2 bancos; el banco de crédito y el banco de la Nación, que siguen enterrados. El movimiento sísmico abarcó todo el departamento de Ancash, muriendo unas 10 mil personas. Muchos países ayudaron a Yungay, entre ellos:
Cuba, obsequió 5 hospitales, una a Yungay, Carhuaz, Recuay, Bolognesi. Rusia construyó 70 casa prefabricadas para los sobrevivientes


miércoles, 21 de mayo de 2014

HIMNO DE YUNGAY


EL HIMNO DE YUNGAY

(Autor: Dr. Juan Olivera Cortez)
  

CORO
Saludemos con fe reverente
los blasones de nuestro Yungay
los encantos del suelo querido
que orgulloso nos viera nacer.


I
Es la aurora del día de gloria
que despunta por el Huascarán
anunciando el veintiocho de octubre
magna fecha de tu creación,
que despierta en el fondo del alma
sentimientos de amor y de bien
de cariño por nuestro terruño
de elevada y noble visión

II
Armoniosas cadencias se escuchan
en las ondas del himno triunfal
que las nieves del ande soberbio,
las praderas de encanto sin par,
las quebradas, las aves, los ríos
van cantando con grata emoción
tu hermosura ¡Yungay de mi vida!
tus grandezas, tus glorias, tu fe.


III
Recojamos con todo entusiasmo
las lecciones que el tiempo nos dió
y esforzados luchemos, sin tregua
porque todo lo bueno en Yungay,
el trabajo, la industria, la ciencia
el deber, el arte y la amistad,
la virtud, el honor y el progreso,
toda sea mañana mejor.

IV ( Propuesta FM)
Desde Quillo hasta Yungay y Yanama.
desde Mancos hasta Matacoto y Shupluy
con Ranrahirca y Cascapara conformamos
la siempre unida Provincia de Yungay.
Integremos con visión de futuro
los paisajes, costumbres y gente,
tus virtudes provincia peruana,
tu destino, YUNGAY AL CENIT.


Juan Olivera Cortez.- Nació en Yungay el 13 de mayo de 1893, falleció el 19 de setiembre de 1949. Compositor a los 12 años inició sus estudios musicales en la escuela de artes y Oficios de Huaraz. Destacado profesor de música y compositor musical tiene mas de 100 composiciones entre marchas, himnos, valses, pasodobles, Huaynos, marineras, entre los que podemos mencionar: "Perdóname madrecita"(Vals), "Serenata de amor"(Vals); "Brisas del callejón"(Vals); "Buen Colegial"(Pasodoble),"Tingua"(Marcha), "Linda mancosina" (Marinera), "Al pie del Huascaran" (Marinera), "Lejos y ausente"( Huayno); "Azucena blanca flor" (Huayno), "El aborrecido" (Huayno), "Belleza Andina" (Camel incaico) , "Rosas pampa"(Huayno),etc.

Paseó sus conocimientos por varios departamentos del Perú dirigiendo Bandas Musicales y finalmente en 1930 volvió a su tierra natal para dirigir la Banda y la orquesta de la Escuela Normal Ignacio Amadeo Ramos de Tingua, la Orquesta Sol de Oro y la Banda de musicos del Colegio Nacional Santa Ines de Yungay. Director del Colegio Nacional Santa Inés 1928 a 1938 y 1945 a 1950, Autor del Himno a Yungay, Himno del Club Ancash, Siempre Yungaino (Pasodoble), Sangre Inca hispana (Pasodoble), Lagrimas y sonrisas (Huayno), Aires de primavera (Vals), etc.

PROTOTIPO DE LA ANTIGUA IGLESIA DE YUNGAY

PROTOTIPO DE NUESTRA ANTIGUA IGLESIA DE LA CIUDAD DE YUNGAY

Estas son la imágenes de la que iba a ser nuestra iglesia de nuestra sepultada ciudad de Yungay antes del año de 1970.  

 

Se dice que se detuvo la construcción debido a que los cimientos nos estaban tan fortificados para la construcción de las torres de torres visorias del tercer piso, por tal motivo sólo se construyó conforme a la imagen siguiente:

  


Cimiento, paredes, pilares, techos y arcos torales de la obra.

La construcción se tecnificó desde que se tuvo un plano de la planta hecho por el Ing. Ignacio Amadeo Ramos y que fue aprobado por el Obispado en septiembre de 1924. En cambio, los planos de elevación han sido confeccionados por mi mismo. La fachada ha sido adaptada de una tarjeta postal proporcionada por el Dr. Ramos, de la ciudad de Neroberg. Los cimientos, que son de piedra, cal y cemento, tiene 6 metros de profundidad en la parte central por ser lo que van a servir de base cúpula, y el resto de 4 metros; llegan encima del suelo hasta 1.50 de altura con una ancho de 1.20. En este aspecto de la obra debo decir que al hacer excavaciones encontramos un Rosario depositado de arena y huesos de 2 metros de largo y 1 de ancho. Como el terreno era flojo y arenoso se tuvo que llegar a la profundidad indicada para encontrar tierra firme, debo indicar que las torres están sentadas sobre peñolerías. Las paredes que sirven de tabique para cerrar baños sonde adobe y como no reciben carga de ningún peso son del mismo ancho del cimiento. En cambio, las reciben grandes pesos sosteniendo el techo y la bóveda, son los pilares que sirven de base a los arco torales, los que desempeñan el papel de tijeras de madera; éstos son de ladrillos, cal y cemento y tienen ejes de fierro.

Los techos son de madera de Eucalipto y carillas de chacla, los que son tapados con tejas. Los arcos torales son en número de 25 con algo más de 6 metros de diámetro y se encuentran a 10 metros de altura. La cúpula es una de las partes que todavía se encuentra en cimiento, es lo último que se va a hacer cuando la iglesia ya esté en servicio, para lo cual la bóveda se va a tapar con celotex en forma provisional.

PINTAS QUE INDIGNAN A NUESTRA TIERRA QUERIDA YUNGAY

CONSTRUIR Y NO DESTRUIR

El Campo Santo Yungay. el 31 de mayo de 1970 un fenómeno natural azotó a la región Ancash. El fuerte y prolongado sismo provocó además el desprendimiento de un bloque de nieve y hielo del pico norte del nevado de Huascarán, que produjo un violento alud. La ciudad de Yungay fue sepultado en su totalidad a excepción de 2 vehículos, estos son los únicos restos que nos recuerda que existió vida en lo que ahora es un Campo Santo.

  

Lamentable, como pueden observar en las fotografías, este resto ha sido victima de actos de vandalismo pintas en aerosol entre otros. ¿Hasta cuando vamos a permitir que se destruya parte de nuestra historia? ¿Cuándo seremos concientes sobre la importancia de nuestro patrimonio? Esta es tan solo una pequeña muestra de cómo gran parte de nuestra gente se dedica a destruir y no a construir.
OVNIS EN LA CIUDAD DE YUNGAY




Algunos investigadores han fijado la fecha en el 15 de marzo caso del ICUFON, la verdad es que no hay certeza sobre el día exacto en que fueron tomadas. Se sabe que fue en marzo de 1967, pero nadie, por ahora, ha podido precisarlo con exactitud. Entre otras razones, porque el autor de las fotografías Augusto Arranda sigue sin ser localizado. Según las informaciones, la toma de estas imágenes sucedió de la siguiente forma:




Un día del mes de marzo, Arranda visitó la pequeña localidad de Yungay, en las montañas de Ancash, por el distrito de Matacoto. Antes de salir de excursión pidió prestada a su amigo César Oré, vecino de la citada localidad y empleado en la oficina de Turismo una vieja cámara Voightlander, propiedad de aquél desde hacía 40 años. Compró un rollo de película y fue su amigo Oré quien se encargó de cargar la cámara fotográfica, puesto que Arranda no entendía muy bien su funcionamiento. Y Augusto salió de Yungay, dispuesto a recorrer algunas de las impresionantes montañas de los alrededores. En el tristemente famoso "Callejón de Huaylas" azotado en 1970 por el más violento terremoto de la historia del Perú se levantan cumbres de casi 4.000 metros. Las panorámicas resultan espléndidas.



Olvidadas durante dos años
 
En aquellas montañas, suponemos, Arranda debió ver y fotografiar los ovnis. Y así se lo manifestó a Oré. A su regreso a Lima, y tras revelar el rollo, Arranda envió a Yungay un álbum sellado, con copias de las fotos de las cumbres y de los ovnis. Estas últimas,.como si el hecho careciera de importancia figuraban al final del álbum que recibió Oré y que permaneció "olvidado" en su casa durante dos años. Y todo habría seguido igual o se hubiera perdido definitivamente con el terremoto, de no ser por el investigador norteamericano J. Richard Greenwell. En 1968, y de forma "indirecta", una de las copias cayó en manos del citado Richard. Y esta nueva "casualidad" ¿No no fue "casualidad? puso en marcha la investigación y los mecanismos que permitieron dar a conocer a todo el mundo la impresionante secuencia. Greenwell cuenta que, después de ciertas indagaciones, la fotografía fue localizada en el laboratorio de revelado de Kodak Peruana S.A. Allí, un empleado de la empresa, violando las reglas de la compañía, había conservado copias de la secuencia ovni. Los directivos de la Kodak confiscaron las fotos del empleado antes de que Richard Greenwell pudiera localizarlo. Estos ejecutivos peruanos, cuenta el investigador norteamericano, se negaron a entregarle las copias. Pero en 1969, Greenwell pudo hacerse con ellas a través de la división de Mercados Internacionales de Eastman Kodak, en Rochester (Nueva York). La localización de un juego completo de fotografías en Yungay fue posible gracias a un oficial del Ministerio de Marina del Perú. Greenwell viajó entonces a Yungay y pudo entrevistarse con el señor Oré, quien le proporcionó las tres copias que faltaban y que habían sido retenidas en Lima por la Kodak Peruana S.A. De esta forma, Greenwell fue atando cabos, logrando las cuatro copias que, al parecer, forman la secuencia total. Estaba claro, por tanto, que las "fuentes" más importantes y conocidas de las que habían salido copias de los ovnis de Yungay eran tres: la Kodak Peruana, el señor Oré y el propio fotógrafo; Augusto Arranda. A pesar de los esfuerzos e investigaciones de Greenwell, el fotógrafo no pudo ser localizado. Esto significa que los negativos no han sido analizados aún y que los detalles del avistamiento siguen siendo "vírgenes". Los expertos del APR'O, a cuya organización pertenece Richard Greenwell, analizaron sin embargo las copias sacadas de dichos negativos, también denominadas "de primera generación", y no encontraron elementos que revelaran un trucaje o manipulación. No obstante, y mientras no aparezcan dichos negativos la secuencia no podrá ser considerada como oficial y definitivamente positiva. 

Ninguna publicidad

El hecho encierra en sí mismo otras circunstancias muy favorables, que inclinan a los investigadores a creer en la bondad de dichas fotos: ni el testigo y fotógrafo Augusto Arranda, ni su amigo Oré, han pretendido publicidad alguna. Todo lo contrario. Las fotografías han tenido que ser "descubiertas" y sacadas a la publicidad por investigadores y después de no pocos esfuerzos. En mayo de 1970, como recordará el lector, un terremoto de gran intensidad afectó al Perú central. El triste resultado fue de 70.000 muertos y desaparecidos. Como consecuencia de este violento seísmo, un glaciar del monte Huascarán cayó a plomo sobre la localidad de Yungay, enterrando en cuestión de minutos a sus 20000 habitantes. El hielo, barro y rocas se precipitaron sobre la ciudad a casi 400 kilómetros por hora. Sólo algunos campanarios se libraron del alud. La cámara Voightlander y una copia original de la secuencia ovni se perdieron con la avalancha. Y tampoco se tiene la certeza de que el señor Oré se haya salvado...